Despedida de las Deltas, Fer & Dany, de su Brecha

16 de junio 2017, Asamblea en el Seminario Diocesano de Vitoria-Gasteiz

"Este testimonio comienza desde el por qué decidí entregarle un año de mi vida a Dios aquí, con ustedes.

Al yo plantearme hacer la Brecha, mejor llamada para mí: Delta, desde un principio tenía claras 2 cosas:

  1. Quiero profundizar mi relación con Dios yendo a una comunidad completamente diferente a lo que conozco, otra cultura, costumbres, lejos de mi casa (para que no me dieran ganas de tirar la toalla y regresarme) jaja y hasta en su momento pensé que con diferente idioma…

  2. Quiero una comunidad donde verdaderamente sienta que mi servicio sea útil.

 

Y bueno, yo creo que principalmente ésta segunda es la más común entre muchos Brechistas, queremos servir y servir hasta ya no poder más.

Y fue así, cómo Dios me dio la guía para poder elegir entre las 4 comunidades que tenía como opción, así fue como sentí: ¡Me voy a España!

 

Ahora me gustaría dividir el resto de mi testimonio en 3 partes, que son justamente los objetivos principales de los Brechistas…

 

   1. El primero y más importante: Mi relación con Dios.

Desde muy pequeña tuve la bendición de crecer en una familia unida y cristiana, después fui creciendo y me sentía distante a Él, sabía que faltaba algo, que no tenía una verdadera relación de confianza con Dios. Para mí era ese Dios de bolsillo, siempre pidiendo, a veces sin agradecer y con muy pocos tiempos de oración.

Y me alegro en confesarles que desde mi decisión de hacer la brecha y más en estos meses lo he logrado. He logrado profundizar tanto con él que ya hasta somos BEST FRIENDS.

Justamente en una oración él me daba esta palabra:

‘’Guárdame en tu corazón, como un sello o tu joya’’ -Cantar de los cantares 8:6

Y esta palabra sin duda me marcó, ‘’como un sello’’, eso es Él en mi vida ahora.

Y yo sé que esta relación no sólo fue cosa de nosotros dos, sino también de esas personas que hubo en mi alrededor en todo momento, que supieron guiarme en mis momentos de dudas: como mi buena respon Ruthy, mi grupo pastoral, y muchos de ustedes que supieron decirme esas palabras concretas que en su momento necesitaba y me daba que era Dios quien los estaba utilizando para conmigo.

*Una de las cosas más fuerte que he sentido en oración se los comparto: siempre he querido componer una canción y también en este tiempo he logrado al menos el comienzo de una.

Y no sólo eso, también en este tiempo me dio un don que llevaba pidiéndoselo AÑOS ¡el don de lenguas! y con alegría también me lo dio.

 

   2. El segundo es la vida comunitaria.

‘’La comunidad es una bendición’’. Por mucho tiempo escuchaba a mis padres decir esta frase sin entender lo que significaba.

Y no fue hasta estando aquí que verdaderamente lo comprendí. Gracias al apoyo de mi comunidad, he podido conocerles a todos ustedes. Mi otra comunidad.

-Toda esta experiencia, aparte de ser gracias a Dios, lo que la ha hecho buena es por todos ustedes…Marce, Ireneo, Josué, Dory, Gerardo, Gabriel que me recibieron en sus casas tratándome como a una más de la familia, eso es vida comunitaria.

-Todas las familias que a diario nos recibían con los brazos abiertos y con unos manjares de comida, que ¡créanme, que me gustaron!, es vida comunitaria.

-Esas convivencias con los jóvenes, KDD’s, partidos de fútbol, oraciones, salidas, es vida comunitaria.

 

  3. Y el último, pero no por eso menos importante, el servicio.

Como les decía, este tiempo también lo anhelamos para servirles a ustedes, y lo hice. Aunque yo sé que no siempre de la mejor manera, pero segura estoy de haberme esforzado, y dar todo el tiempo lo más que podía y de disfrutarlo.

 

Sin duda he aprendido muchísimo en este tiempo de brecha, he disfrutado de hermosos momentos, y aún de aquello que no fueron tan buenos, me los llevo en el corazón.

A pesar de los obstáculos que se me presentaban: enfermedad, pérdida de un tren, accidentes en casa y muchas cosas más, son experiencias, y que sé que si Dios me las permitió es porque quería enseñarme algo importante.

 

Sin duda, ha sido un tiempo de bendición y no me arrepiento de haberle dado ese ‘’SÍ’’ al Señor hace casi 9 meses, sacrificar cosas muy valiosas para mí para vivir este tiempo entre ustedes.

 

Esto más que una ‘’despedida’’ es un ‘’hasta pronto’’ porque amenazo con volver a visitarlos, y finalmente quiero darles infinitas gracias por sus atenciones y en especial por ese amor que me transmitían. ¡Gracias Señorío de Jesús! AMÉN."

Fer - Fernanda Utrera Montalvo.

 

"Quiero empezar diciendo que mi relación con el Señor siempre ha sido muy especial, él siempre ha tenido la delicadeza de ser muy claro conmigo y digo esto porque cuando el Señor me llamó a hacer la Brecha lo hizo, como siempre lo digo, “haciendo sus planes los míos”; Dios puso el deseo en mi corazón de emprender esta aventura y no como algo, que como joven miembro de comunidad debía hacer, sino como parte de su plan en mi vida, Él puso los medios, el tiempo, la seguridad en mi corazón de que era su voluntad, todo, absolutamente todo, lo dispuso el Señor.

Relación personal con Dios: en toda aventura hay pruebas y retos que superar y claro está que la Brecha no es la excepción. Yo nunca había estado tan lejos de todo lo que conocía, nunca había estado tanto tiempo fuera de mi "zona de confort" por decirlo de alguna manera y en mi falta de experiencia yo creía que no podía ser tan, tan difícil como lo fue. Yo soy una persona muy insegura, es un área difícil para mí, entonces, al llegar aquí y no conocer a nadie, al estar totalmente fuera de lo que podía conocer me sentí una hormiguita, no me sentía libre, simplemente no me sentía yo. Y me enoje un poquito con el Señor porque era completamente diferente a como esperaba sentirme yo quería comerme el mundo, pensaba: a los dos días ya voy a tener mejores amigos, evangelizar a 100 jóvenes de un día para otro, etc. y no era así claramente y por lo tanto me asustaba y sé que vale lo que realmente la pena no lo conseguimos en un “pis pas” pero aun así yo le dije: "Señor algo estás haciendo mal, esto no estaba planeado" y Dios me contestó tal cual, en una asamblea, orando por esto y discutiendo con Él este tema, me hablaba diciéndome: “¿Por qué tiene miedo si yo estoy aquí, por qué tienes miedo de ser libre, de ser tú, si eres la hija que yo escogí para este pueblo". Y esto me calló la boca, Dios volvió a ser muy claro conmigo y esto no solo me decía como: "Hey confía en Mí, en mi voluntad", sino que también me decía: ¿Dónde está puesta tu seguridad? Aquí no está (físicamente) tu familia, tus amigos, tu comunidad a la que conoces, aquí solo estoy yo." Y a lo que quiero llegar con esto es que el Señor a medida que pasó el tiempo me fue mostrando que sólo Él basta y no porque lo demás no importe o quede en un segundo plano, más bien porque teniéndolo a Él, todo lo demás viene incluido, es un solo paquete. Y cuando entendí esto mi corazón descansó, estaba en paz y ya no me peleaba con la idea de que por qué las cosas no estaban saliendo de acuerdo a lo que yo pensaba, sino que empecé de cero y de la mano del Señor. Y eso es algo que ha marcado mi relación con el Señor totalmente.

Comunidad/Servicio: por otro lado he hecho viva a lo largo de este tiempo la frase “haz de lo ordinario cosas extraordinarias” porque hay dos caminos en los que puedes caer dándole al Señor un año de tu vida, 24/7. La primera: no estás haciendo mucho y la segunda: es que has hecho tanto como para que hagan una estatua tuya en reconocimiento y es muy difícil no caer de un lado o del otro, porque, sí que como brechista buscas impactar en la vida de los demás, dar la mejor versión de ti mismo y hacer grandes cosas, pero también puedes caer en la rutina y dejar de ver lo que haces como algo que realmente estás convencido de que vale la pena, como para dar tu vida, tu tiempo... Y como dice la Palabra de Dios: “En lo poco se ve lo mucho”. Cada misa, cada momento de oración personal, cada hora en el Santísimo, Asamblea o actividad de Fuego Nuevo, la disfruté de manera especial, porque no quería perderme la oportunidad de hacerlo, de disfrutar, la oportunidad de escuchar la voz del Señor en el evangelio del día, la oportunidad de acercarme a María rezando el Rosario, etc. Porque estoy igual de convencida como el día que dejé mi país hasta ahora de que vale la pena entregarle este tiempo a Dios.

La humildad fue algo que el Señor estuvo trabajando fuertemente en mí, me enseñó a ser subordinada, a obedecer, a poner mis dones y capacidades a su servicio, o a veces, simplemente, a tener un espíritu dispuesto a hacer lo que se necesitara pero sobre todo me ha enseñado a ser instrumento, dónde yo sólo tengo que llevar a cabo el proyecto. He aprendido mucho mediante el servicio, Dios ha ido forjando mi carácter, me ha hecho crecer y también a abrir los ojos para ver que desde Él, por mucho que yo me sienta tan pequeña e incapaz de hacer las cosas, todo lo puedo.

Estoy inmensamente agradecida con el Señor por haberme puesto aquí, en este tiempo, porque sé que no pudo elegir uno mejor. Decir gracias no es suficiente para expresar lo mucho que aprecio y valoro todo lo que nos han dado, por abrirnos las puertas de su casa y de su corazón, por cada abrazo, cada sonrisa o palabra de ánimo que nos dan, yo espero haber dado lo mejor de mí y dejar una huella en sus corazones, pero sin duda cada uno ustedes y como comunidad han marcado mi vida, son muy especiales para mí y aunque estoy ansiosa por volver a casa, estoy muy segura de que desearé volver aquí con mucha ilusión. Que el Señor los bendiga y les multiplique toda su generosidad y amor."

Dany - Daniela León Lira