Campamento Renovación Carismática 2014

Madrid, España - julio del 2014 -  Por Sergio Morgado

Os voy a explicar de qué va eso del Campamento Centinela. Para empezar, tenéis que saber que yo soy un centinela, Jesús me ordenó centinela. ¿Qué es un centinela? Aquel que lleva luz, esperanza al resto del pueblo. Y en este campamento la renovación carismática católica de España reunió a 250 jóvenes de entre 14 y 25 años, para que nos convirtiéramos en centinelas.

 

Y el campamento fue una auténtica bomba. Cada día teníamos una enseñanza con la que Yuan, un predicador católico chino-dominicano, nos dejaba siempre asombrados. En cada enseñanza nos hablaba de algo importante creado por Dios. Las primeras eran acerca del perdón y la reconciliación, las siguientes acerca de la creación (esta última nos la dio en medio de un bosque) y de pasajes de la Biblia, y en la última nos habló acerca de lo importante que es tener a dos mamás, a la biológica que nos quiere mucho, y a María que nos quiere más.

 

Hubo dos grandes experiencias que yo tuve en este campamento, y que nunca olvidaré. La primera fue el lunes, y los coordinadores del campamento nos dejaron a todos alucinados. Consiguieron traer a uno de los mejores malabaristas del mundo, Paul Ponce, que (aparte de un grandioso espectáculo) nos sorprendió con su testimonio. Nos habló y nos dijo que él fue católico de “cumplimiento” hasta sus veintitantos años, en los cuales decidió hacer la confirmación, y allí tuvo un encuentro personal con Jesús. Después de eso decidió que iba a ser más consecuente, y dio un año de su vida al voluntariado. Poco después conoció a una brasileña que ahora es su mujer, y durante ese tiempo de noviazgo él demostraba al mundo (en sus viajes internacionales al hacer espectáculos) que había cambiado (siendo más humilde, no durmiendo en la misma habitación que su novia en los hoteles...). Ahora tienen tres hijos y son todo un ejemplo de humildad y de fe. Fue en ese momento cuando vi que necesitaba un encuentro personal con Jesús.

 

Y esa fue mi segunda experiencia. Fue el momento de mi vida en el que más paz sentí, en el que más a gusto estuve, y en el que más amado me sentí por Dios. Vi cómo iba limpiando mi corazón poco a poco. Y supe que el cambio en mi vida y en mis problemas iba a ser radical, pero también largo, no de la noche a la mañana. No todo es bonito y feliz en mi vida ahora mismo, ni nunca lo será mientras el ser humano sea como es. Pero ahora estoy haciendo lo posible por cambiar día a día, y hacerlo con la ayuda de Dios lo hace más llevadero. El cambio y los problemas de mi vida.

 

Nunca en mi vida podre estarle tan agradecido al Señor por lo que hizo en mí. Y por mí. Pues nadie te ama como Dios.