Lucas Pérez: Guerrero incansable, amigo cercano

San José, Costa Rica - 30 de diciembre del 2011 - Por varios herman@s

Makila o bastón de mando entregado en su despedida,

símbolo de agradecimiento por su trabajo como (misionero) Director-Formador del Centro Kairos P.I. durante 13 años,

el 14 de febrero de 2016.

Ahora lo luce con orgullo en su domicilio de Costa Rica

Eduardo Gerardo Pérez Pérez nació en Costa Rica un 14 de junio de 1955, es el octavo hijo de una familia de 9 hermanos.

 

Desde muy pequeño y debido a que sus padres se habían separado, tuvo que enfrentar muchas situaciones difíciles propias de la desintegración familiar, motivo por el que “sus amigos” fueron ocupando un lugar muy importante en su vida, formó parte de pandillas y vivió todo lo que esto implica: pleitos callejeros, muchachas con quienes jugar, robos, paseos desordenados, marihuana, irresponsabilidad en sus estudios (al grado que cada año lectivo lo tuvo que repetir 1 ó 2 veces hasta que casi lo echaron del colegio por viejo); junto con esto desarrolló un gran gusto por el fútbol y por un pelito no jugó en primeras divisiones.

 

Al mismo tiempo que él crecía en este mundo, sus hermanas conocieron al Señor en grupos de la Renovación Carismática y un buen día que estaban orando en la casa de ellas, Eduardo estaba ahí y oraron por él y le dieron una palabra donde el Señor decía que “El había sido llamado por los hombres como Eduardo pero que dentro de su reino iba a ser conocido como

 

“Lucas”; es por esto que desde ese momento se difundió, al principio molestado pero ya después como su verdadero nombre “Lucas”, al grado que en sus documentos de identidad, él tiene que poner Eduardo Pérez conocido como Lucas.

 

Su proceso de conversión fue lento y lo que más le costó dejar fue su grupo de amigos. Pero a los 19 años decidió tomar en serio el camino del discipulado y se unió a un grupo de ex drogadictos de la Renovación Carismática Católica y al cabo de 2 años se quedó solo, uniéndose a otro grupo de jóvenes de la misma Renovación donde tuvo sus primeras experiencias de vida comunitaria.

 

Ejerció un liderazgo fuerte dentro de la Renovación Carismática Católica a nivel nacional, hasta que en 1978 se unió a la Comunidad Ágape hoy día conocida como Comunidad Arbol de Vida.

 

Es interesante transcribir literalmente en este momento un memorando enviado a los líderes pastorales de la Comunidad Ágape el 12 de diciembre de 1978 de parte de los coordinadores para explicar la situación de Eduardo Pérez (Lucas):

 

MEMORANDUM - 12 diciembre, 1978

 

Para: Líderes Pastorales

De: Coordinadores

Asunto: Situación de Eduardo Pérez (Lucas)

 

Para explicar en grupos de formación:

 

Eduardo tiene más de cinco años de ser cristiano bautizado en el Espíritu, y es un líder fuerte en el movimiento católico de renovación carismática. Ha venido creciendo en él la inquietud de la vida en comunidad, que hasta el momento no se ha dado en medio del Movimiento; manifiesta una gran hambre por el tipo de vivencia que nosotros estamos experimentando. Ha tomado y enseñado el Seminario de Vida en el Espíritu varias veces, y ha tomado también lo correspondiente al Curso de Fundamentos I. Lo conocimos por medio de Doug Gravrilides, quien nos lo recomendó; hemos visto que por su entrega, experiencia y fuerza sería un buen elemento dentro de la comunidad. Ha quedado al cuidado pastoral de Efraín, pero no es miembro del Grupo Base por ahora sino que está en el Grupo Intermedio y por eso asiste los domingos. Por el momento no ha podido venir los lunes debido a que esa noche se reúne el Equipo Timón de Movimiento Carismático, pero lo hará en cuanto pueda. Actualmente se encuentra en una situación en que necesita criterios y enseñanzas para definir su estado de vida (él estudia en el seminario), y por eso convenía que escuchara las charlas dadas en la convivencia; esa fue la razón de que asistiera. Es posible que pronto venga a vivir en la casa de Ágape en una situación similar a la de Sergio, y se integrará luego al Grupo Base. Es necesario que tengamos conciencia de que en esta etapa de la vida de la comunidad podemos ser flexibles en casos semejantes porque necesitamos buscamos personas que puedan ayudar a la construcción de la comunidad y que estén firmes en la misma visión y llamado que nosotros tenemos.

 

Después de este hecho histórico él inició su camino en un proceso de formación personal en la vida comunitaria, tomando su compromiso solemne en 1981.

 

Durante este tiempo de pertenencia a la Comunidad Arbol de Vida ha evangelizado universitarios, siendo uno de los fundadores de Cristianos en Marcha (CEM), también ha trabajado con matrimonios y el movimiento evangelístico a nivel de ellos; ha sido Coordinador de Sector, Coordinador Mayor de Arbol de Vida, sirve en la Misión externa de Construcción de Comunidades como Coordinador Regional; y es uno de los 3 directores del Movimiento de la Juventud a nivel Regional Kairos.

 

Una de las cosas más importantes que realizó fue que se sometió a un tiempo de discernimiento vocacional ya que se sentía muy atraído por el llamado de los Siervos de la Palabra, pero después de este tiempo el resultado final fue que optó por matrimonio con una hermana de la comunidad Lilliana Rodríguez conocida como Lilli Pérez, tuvieron 4 hijas, un hijo que murió a los pocos días de haber nacido. Actualmente tiene 26 años de casado y junto con el crecimiento y desarrollo de su familia ha trabajado incansablemente por la construcción del baluarte en la EDE.

 

En su opción por seguir a Cristo ha hecho muchas renuncias: a sus gustos, preferencias personales, a un mayor status, a su tiempo también, ha decidido permanecer sin desistir cuando lo deseable era desistir, es alegre, le gusta hablar y conocer a la gente, se interesa por las personas, casi nunca se le olvidan las cosas, pide perdón cuando se equivoca, busca el rostro de Dios perseverantemente, busca hacer constantemente la voluntad del Señor aunque le cueste.

 

Pero algunas personas tienen opiniones personales acerca de él, que están a continuación:

 

“Hombre de Dios fiel y radical, que decidió dejarlo todo por seguir al Señor. Guerrero incansable, que esta parado en la BRECHA por Dios” - Marcela Pérez (hija)

 

“Lucas ha sido un verdadero padre espiritual para mí. Un discípulo fiel, un guerrero incansable, un maestro sabio, un modelo de santidad, y un amigo cercano. Personalmente puedo decir que mi vida ha sido moldeada por Dios por medio del cuidado pastoral que Lucas me ha dado. Dios nos dé muchos líderes más con ese carisma y convicción” - Luis Alejandro Arce

 

“¿Cómo veo a mi hermano Lucas? Primeramente como hombre, que desde joven, fue llamado por el Señor, a quien le respondió celosamente que sí y se ha mantenido perseverante y fiel en el discipulado. En segundo lugar, un discípulo abierto a aprovechar la dimensión carismática que el Señor le mostró desde joven en la Iglesia Católica, en el movimiento carismático, y que ha crecido no solo en dones, sino en el fruto, carácter que da el Espíritu. Asimismo un hombre deseoso siempre de aprovechar la sólida formación de la EDE, tanto para él como para sus hermanos. En tercer lugar, Lucas ha sido un compañero y amigo muy cercano en nuestra vida de Alianza, a quien el Señor ha utilizado, en nuestros acuerdos y desacuerdos para irme formando en el carácter que el Señor quiere darme también como discípulo. Pero no solo eso, sino que ha sido amigo atento a las necesidades de sus hermanos, cercano, preocupado por mí y por mi familia. Doy gracias a Dios por la amistad que a lo largo de muchos años, he podido disfrutar con Lucas.” - Efraín Calderón

 

“Hay personas que lo marcan a uno; personas que han ejercido una influencia tan importante que uno se pregunta a veces cómo sería su vida si no se hubiera cruzado en el camino con ellas. Lucas ha sido una de esas personas para muchos de nosotros, en especial para un buen número de líderes de Árbol de Vida. Con su empuje, su celo por el encargo de Dios de construir comunidad, su fidelidad a una misión recibida por el Señor, pero también su calor humano, su cercanía y alegría, él ha sido un referente y una fuente de fortaleza para muchos.” - Roberto Leiva

 

"Es mi esposo y al estar cerca de él, puedo ver su opción total por el Señor, lo he visto orar, luchar y construir, reír y sufrir en el ministerio, es un esposo fiel, responsable, leal; nos ama a nosotras, su familia y literalmente gasta todo su dinero en mujeres. Lo amo y admiro y sé que Dios lo puso en mi vida y él ha sido una de mis mayores bendiciones." - Lilli Pérez (esposa)