Sector de los Vencedores

ELPIDO GATO. + 15 OCTUBRE 2019

Davidica Ortiz. + 17 agosto 2019

Comentarios de hermanos de todo el mundo publicados en el facebook de la comunidad (https://www.facebook.com/sdjvitoria/):

en: sdjvitoria.org@gmail.com y lo publicaremos aquí...

Juana Madina. + 9 agosto 2016

Se ha apagado una luz en la tierra y una estrella más brilla en el firmamento del Infinito. Nuestra hermana Juana ya está gozando de la Gloria y del Amor del Dios Trinitario y lo hace con el Sector de los Vencedores, que seguro, han acudido a su entrada en la Gloria.

 

Juana fue llamada por el Señor a la Vida Comunitaria desde la primera hora. La recuerdo en los primeros retiros en compañía de Fernando, escuchando con asombro y admiración todo lo referente al mundo carismático, algo muy diferente a su larga y profunda experiencia cristiana. Se abrió como las flores a la suave brisa del Espíritu y su levantar las manos era como dejar que todo su ser se alzara ante el Altísimo como el incienso. Siempre me admiró su profunda humildad y su capacidad de asombro y ese silencio, lleno de respeto y amor, para ir avanzando, poco a poco, en los nuevos caminos del Señor.

 

Mientras tuvo fuerzas, no falló a nada, siendo un modelo de lealtad y fidelidad a su compromiso y así ha acabado su vida “Como Sierva y Vasalla de su Señorío”. El Coro Angelical ya tiene una voz más que añadir a sus miembros, porque Juana, cuando entonaba sus jotas y canciones varias, provocaba un respetuoso silencio a su alrededor, como única manera de disfrutar de su maravillosa voz.

 

Juana, hermana, descansa ya en paz y ruega por todos nosotros, empezando por tu esposo Fernando, tus hijos y nietos. Amén.

 

 

Fernando Aldea

Juliana Betolaza. + 11 febrero 2016

“Doy gracias a Dios por la hermana Julia en la fe.

Desde el año 93 hemos compartido como grupo juntas. Ha sido un saber estar siempre; era siempre positiva; tenía mucha sabiduría y amor para todas las hermanas y también su genio…

Para El Señorío de Jesús ha sido nuestro tesoro. Quería a los mayores, jóvenes y pequeños: sobre todo a David y Judit.

Era sencilla y humilde. No le gustaba que le dieran las gracias cuando hacía algún servicio. Ella decía: Las gracias… a Dios.

El Señor le ha hecho un regalo: se la ha llevado en el día de la Virgen, que ella tanto quería y a la que acudía.”

 

Maruja Ortiz

Meli García. + 17 marzo 2015

Gracias, Señor, por nuestra hermana Meli.

 

Desde hace casi tres décadas algunos la conocimos y desde entonces hemos visto cómo tenía a la enfermedad  como compañera de baile y esta compañera le fue dando bastantes y fuertes pisotones, pero en ningún momento del baile su sonrisa desapareció de su rostro. Como ágil bailarina pisaba este mundo de puntillas porque tenía muy claro que estaba en este mundo sin ser de él.

 

Gracias, Señor, por su ejemplo.

 

En una sociedad hedonista  en la que por todos los medios se trata de apartar y ocultar el dolor para vivir sin él  -perdón, Señor, porque hasta alguno de nosotros, cristianos, no queremos aceptarlo como parte de la condición humana-  nadie como a ella para ponerla de ejemplo por soportar y sobrellevar el dolor y el sufrimiento durante tanto tiempo.

 

Gracias, Señor, porque no se volvió contra ti, ni contra la vida - al contrario- con tu gracia y la compañía fiel de su esposo ha sobrellevado su enfermedad, viacrucis de muchas estaciones, demostrando su amor a  ti uniéndose a la cruz y a la labor redentora.

 

Gracias, Señor, porque en Meli hemos visto cómo su vida terrena fue acercándose a la celestial, llevó su cruz con audacia, valentía, coraje y con la alegría de Filipenses 4, 4. Meli un ejemplo para todos nosotros, cuántos no nos hemos puesto en su lugar y hemos pensado: “Yo no podría con esto”. Ella ha podido porque ha sido una mujer revestida de fe, esperanza y caridad.

 

Gracias, Señor, porque en Meli hemos podido experimentar la hermandad que tenía con todos los miembros de la Comunidad de El Señorío de Jesús; en su lecho del dolor pensaba, se preocupaba e intercedía ante ti y ante la Virgen por todos y cada uno de los hermanos desde el más pequeño hasta el mayor de la comunidad.

 

Gracias, Señor, por la vida de Meli  y por José Carlos que ha permanecido en todo momento unido a ella en la salud y en la enfermedad con un amor como el de 1ª de Corintios 13.

Meli ha pasado a formar parte del Sector de los Vencedores de nuestra comunidad, como ellos intercederá ante el Padre por todos nosotros.

 

Dory García