Jóvenes

Dentro de la Comunidad de El Señorío de Jesús está el Sector de Jóvenes. Como parte de este sector están los jóvenes, la mayoría con una edad de entre 18 y 25 años. Muchos de ellos conocen la Comunidad desde pequeños, ya que sus padres entraron en “El Señorío de Jesús” cuando los hijos eran pequeños o, incluso, cuando todavía no habían nacido. Aquí han ido creciendo y su fe ha ido madurando poco a poco, pasando por los diferentes ministerios de infantes, niños y adolescentes, hasta llegar a jóvenes. Están en este sector porque un día decidieron decirle sí a Dios de manera personal y no ya porque sus padres los trajeran cuando eran pequeños. Están orgullosos de ser cristianos, de conocer a Jesús y quieren darlo a conocer a otros jóvenes. De hecho, la mayoría de ellos trabajan en Fuego Nuevo, el programa de evangelización de jóvenes de la Comunidad. Incluso algunos jóvenes del Sector vienen de ese programa, ya que no conocieron la Comunidad a través de sus padres, sino a través de Fuego Nuevo, y algunos han decidido ser parte de la Comunidad.

 

Los jóvenes son parte activa de la Comunidad, participan y están involucrados en todas las áreas de la misma: Ministerio de Infantes, Ministerio de Niños, Ministerio de Adolescentes, Fuego Nuevo, Ministerio de Música, Equipo de Misión... Además, en muchas de estas áreas son líderes o responsables de las mismas. Asimismo, toman parte en los diferentes encuentros en los que se reúne la Comunidad: asambleas comunitarias, eucaristías, retiros, formación, etc… En muchos de estos encuentros participan a través de la organización de diferentes actividades, coordinando la música, dirigiendo tiempos de compartir, tiempos libres, juegos…

Por otro lado, están insertos también en grupos pequeños de compartir, tanto de hombres como de mujeres, donde se reúnen semanalmente y comparten su vida, hablando de sus dificultades y de las cosas que les preocupan, y buscando en los demás jóvenes del grupo su apoyo y su oración por cada uno de ellos, comprometiéndose ellos mismos a hacer otro tanto por los demás. En estos grupos pequeños sienten la expresión de lo que es Comunidad de una manera más palpable, las preocupaciones y alegrías de los demás miembros del grupo se vuelven propias, ya que todos se consideran hermanos, hijos de un mismo Padre. Es en estos grupos donde aprovechan también para orar juntos, dar seguimiento a la formación que se imparte en la Comunidad, buscando crecer cada día más en fe, en carácter cristiano y humano, en entrega a Dios y en conocimiento de Él y de Su voluntad para sus vidas.

 

Por último, hay ciertas actividades que son sólo para los jóvenes: retiros de jóvenes, convivencias, encuentros con otros movimientos de jóvenes de la Iglesia,… En estos encuentros aprovechan para profundizar en su fe, compartir con otros su vivencia de Dios, formarse como personas, tener tiempos a solas con Dios y madurar como jóvenes cristianos que se sienten llamados y amados por Dios.