Campamento de Niños P.I. en Portugal

Amaraleja, del 4 al 10 de julio de 2016

              Este año el campamento peninsular se celebró en Amareleja, Portugal, organizado por la Comunidad “A Boa Nova”, se celebró en casa de Joao Perloiro, una casa sin parangón en la historia del Ministerio de niños.

              Estuvimos 23 hermanos, 14 niños y 9 responsables.

              Tuvimos juegos, manualidades, karaoke, futbolin, pin-pon, juegos nocturnos, hoguera con historias de terror, piscina y que piscina!!!, pista de tenis, árboles frutales donde coger el postre para la comida, corderitos negros de pocos días, perros, gatos, paseo con tractor para ver las vacas y el toro, una culebra, alacranes……preparamos la cena de un día, huevos rellenos y crema de arroz con leche y todo sin descuidar lo principal que fué enseñanzas, cánticos al Señor, oración, eucaristía en la iglesia del pueblo con el padre Luis, un sacerdote joven que también nos acompañó en la oración de la capilla que hay en la finca, siempre sin perder el sentido de nuestro Ministerio de niños.

              Decir, también, la formalidad de los niños en el viaje tanto a la ida como a la vuelta, que no hubo ningún percance que señalar y que merece la pena repetir estos campamentos peninsulares  que tanto sirven para hermanar, aún más, nuestras comunidades.

               Gracias a nuestra Comunidad de A Boa Nova de Portugal y a todos los que habéis participado en la preparación y estancia de este campamento sin olvidar al padre Luis y a la cocinera Olinda que por su buen hacer, enseguida se ganó el cariño, el aplauso y los besos de todos los niños (y no tan niños).

 

               Al protagonista principal, el Señor, el honor y la gloria por siempre.

 

                                                                          Jesús Gómez de Segura

 

Mi primer campamento

 

"Este ha sido mi primer campamento de niños. Fui a Portugal con mucha ilusión y un poquito nerviosa.

Fue mi primer viaje en tren. Llegamos un poco cansados pero con ganas de pasarlo bien. La casa era muy  bonita, con una gran piscina. Hizo mucho calor y nos bañamos todos los días.

Jugamos por la mañana y también por la noche. Todas las mañanas hacíamos la oración. Nos hablaron que Jesús es como un médico, nos da la pastilla que necesitamos en cada momento.

He conocido a nuevos niños y tengo una gran amiga que se llama Carminho.

Para mí fue un campamento muy feliz. Doy gracias a Dios por haber ido y estoy muy contenta de estar en el Ministerio de Niños. Amén."

 

Alba Diago Aldea.